Hamacas de San Jacinto: el arcoíris recostado
entre las palmeras
La hamaca, una red de hilos
entrelazados, de múltiples colores, que podría ser un arcoiris recostado entre
las palmeras, es un producto artesanal que encontraremos como un elemento
obligatorio de las casas en todos los rincones de Colombia, especialmente en la
Costa del Caribe y en todas las regiones del clima cálido.
La hamaca sirve de cama, sofá,
columpio y, hasta, de cuna para los bebés, pero, para los que probaron la
comodidad de nuestras hamacas colombianas, la diferencia entre la cama y la
hamaca resultará enorme.La cama nos obliga a coger su costumbre, ajustándonos a ella, buscando el reposo en una sucesión de posiciones. La hamaca toma nuestra hechura, contaminase con nuestros hábitos, repite, dócil y suave, la forma de nuestros cuerpos. La cama es dura, parada, definitiva. La hamaca es acogedora, comprehensiva, ondulante, tibia.

En este clima tan cálido, no hay nada más agradable que descansar en una cómoda hamaca que no solamente es el elemento de la tradición colombiana, sino símbolo de la creatividad, tranquilidad y armonía de nuestro pueblo con las costumbres ancestrales.
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